Aunque han pasado sesenta y cinco años, aún se recuerda la extraordinaria tormenta de agua y granizo, con una cantidad superior a los 90 litros por metros cuadrado, que asoló la ciudad de Guadalajara y numerosos pueblos del entorno, en la tarde del 14 de octubre de 1961. Y que se recuerda como la mayor tormenta en la historia de Guadalajara.
La tormenta se inició sobre las cinco de la tarde y se prolongó con toda su intensidad hasta pasadas 9 de la noches, descargando una gran tromba de agua acompañada de granizo que en algunos lugares sobrepaso los 10 centímetros de espesor y produciendo la rotura de lámparas, letreros laminosos y carteles, así como toldos de establecimientos y tenderetes.
En una las fotografías que acompañamos, tal fue la fuerza del agua, que el muro del Fuerte de San Francisco, a la altura del bar Resti, había desaparecido
Y en la otra las inundaciones en la zona de la estación de ferrocarril.
Hay también documentos gráficos del Henares a su paso por el puente árabe, que apunto estuvo de desbordarse.
La pérdidas económicas, no solo en la capital sino en numerosos pueblos de la provincia, sobrepasó los 100 millones de pesetas de la época.
La prensa provincial, tanto Nueva Alcarria, como Flores y Abejas, dedicaron un amplio espacio informativo a la tormenta y sus consecuencias.
Fotografías: Alfonso Reyes
Archivo: Fototeca Histórica de Guadalajara








