1990 fue el año en el que se estaba construyendo un nuevo hotel para la ciudad de Guadalajara, tan escaso en alojamientos en aquella época en el que solamente estaba el Hotel Pax y el Hotel España.
Este nuevo alojamiento hostelero venia para llenar el hueco en la promoción del turismo tanto en la capital como en la provincia y que comenzaba a despuntar.
Nueva Alcarria en su edición del 20 de abril de ese año, publicaba una extensa entrevista con uno de sus promotores y que firmaba la periodista Teresa Aguado Taberné:
«Terminada la estructura del nuevo hotel de cuatro caminos
Podría empezar a funcional a primeros de año
Ya está totalmente levantada la estructura del hotel de Cuatro Caminos. Aunque su nombre todavía no está decidido, tendrá cuarenta habitaciones bastante espaciosas, todo tipo de comodidades para los clientes y un restaurante importante. Uno de los socios inversores, Manuel Martínez de Lis, explica las características técnicas y las ilusiones que han puesto en esta nueva empresa.
LA DISTRIBUCIÓN DEL HOTEL
El hotel cuenta con una altura de tres plantas y la cubierta. En los sótanos se encontrarán los servicios de garaje, maquinaria del montacoches, pista de squash, sauna para señoras y caballeros, sala de masajes, vestuarios para el personal y los clientes, la cocina, lavandería, almacenes, cámaras y una cafetería.
En la planta baja hay un vestíbulo, la recepción, y un salón para ver la televisión, los despachos de dirección y administración, una cafetería con un salón, un restaurante con barra y comedor.
En las dos plantas altas, además de los pasillos, ascensores y terrazas se construirán treinta y dos dormitorios dobles y ocho individuales con sus correspondientes armarios y cuartos de baño. La superficie útil de cada una de ellas es de 496 metros cuadrados. La planta de cubierta se destinará para dependencias y servicios.
EL PRINCIPIO DE LA INICIATIVA
Hace unos años los cinco alcarreños que forman esta sociedad se dieron cuenta que en nuestra ciudad no hay suficientes establecimientos hoteleros que cubran las necesidades reales existentes. Entonces pensaron cerrar la parte Sur de la urbanización de Cuatro Caminos con la construcción de este hotel.
El terreno presenta muchas ventajas porque se encuentra dentro del casco urbano pero tiene una proximidad importante con la carretera. Aunque ese es un detalle que en un principio obstaculizó la buena marcha de las obras por la dificultad de conseguir las licencias municipales pertinentes.
Pero sobre todo la idea nació del convencimiento que tienen de que Guadalajara es una ciudad que está cambiando y todos los alcarreños tenemos el deber de participar y de facilitar esa expansión.
EL RITMO DE CONSTRUCCIÓN
—Ya se están finalizando las obras de la estructura. ¿Para cuando calculáis que estará totalmente terminado?
—Nosotros esperamos que esté terminado para finales de este año o para principios del que viene. Eso depende de la marcha de la construcción pero parece que de momento todo va muy bien. Desde que nos dieron las licencias se está trabajando de una forma continua y a buen ritmo.
—¿Va a formar parte de alguna cadena hotelera?
—Todavía no nos hemos planteado ese tema. Nos han llamado en alguna ocasión gente interesada en este asunto pero no hemos pensado en nada. Nuestra meta actual es que esté terminado cuanto antes.
OTRAS POSIBILIDADES PARA EL NUEVO HOTEL
A sus cinco socios les gustaría que el hotel se convirtiera en un centro que potencie las costumbres y tradiciones de nuestra provincia. Para eso han pensado dar una especial relevancia al restaurante.
“Porque pensamos que Guadalajara también necesita un buen restaurante y nuestras aspiraciones ahí son máximas. Además nos atrae la idea de impulsar la comida alcarreña porque creemos que la comida también es cultura”.
—¿Tenéis pensado que sea sede de algún club o asociación local?
—No lo sabemos todavía pero no estamos cerrados a ese tipo de iniciativa. Intentaremos dar cobijo a las asociaciones que estén desprotegidas o que no dispongan de un local apropiado para que encuentren en el hotel su sede social.
—¿Qué nombre habéis pensado darle?
—Eso no está totalmente definido. Hemos barajado varios como “El Trovador” o “Los sauces”. Pero nos gustaría que fuera algún nombre vinculado con nuestra tierra. Y si eso no es posible optaremos por un sustantivo que sea sonoro.
LA FUTURA COMPETENCIA
En la actualidad, las plazas hoteleras que existen en Guadalajara son absolutamente insuficientes.
—¿Es una forma de prepararse para el reto nacional de 1992?
—Sí, el año 92 va a ser una fecha muy importante en España. Y por supuesto a nosotros también nos va a influir y ahí es donde todos los alcarreños tenemos que hacer realidad el sueño de construir una ciudad«.
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