El 25 de septiembre de 1968 daban comienzo las Ferias y Fiestas de Otoño de Guadalajara, que se prolongarían hasta el 30 de ese mes.
Por segundo año consecutivo, el ayuntamiento capitalino, presidido por Antonio lozano Viñés, acordó nombrar reina de las fiestas a la hija de algún personaje influyente del régimen franquista. La elegida para este año fue Rosario Silva Lapuerta, hija del por entonces ministro de Obras Públicas, Federico Silva Muñoz.
La inauguración oficial de las fiestas tuvo lugar el miércoles 25 de septiembre con la proclamación oficial de la nueva reina.
La prensa de la época cuenta que «en el cruce de Cuatro Caminos fueron recibidas las dos reinas, la saliente Mariola Martínez Bordiú Franco, y la entrante Rosario Silva, por parte del Gobernador Civil, señor Ibarra Landete; el alcalde de la ciudad, doctor Lozano Viñés; el presidente de la Diputación Provincial, señor Pérez Pardo; el primer teniente alcalde, señor Montalvo y otras autoridades.
La comitiva se desplazó en automóvil descubierto por las calles Toledo y Amparo hasta la Plaza de Santo Domingo, donde las esperaban una gran multitud de gentes y las bandas de Música Provincial, de la Guardia Civil y una Bandera de la Brigada Paracaidista de Alcalá de Henares. Por la calle Mayor y en colche descubierto iban ambas reinas, la saliente acompañada del alcalde y la entrante con el primer teniente alcalde; llegaron hasta la Plaza Mayor donde fueron saludad por la corporación local y provincial en pleno y diversas autoridades. Ambas ocuparon sus respectivos tronos en una tribuna levantada al efecto, acompañadas de su corte de Damas de Honor.
Tras la lectura del acta de nombramiento de la Reina de las Fiestas de Otoño 1968, por parte del secretario municipal la reina saliente, Mariola Martínez Bordiú Franco, impuso la banda de reina a Rosario Silva.
A continuación el alcalde de Guadalajara dirigió unas palabas de bienvenida para dar paso al escritor Enrique Llovet quien pronunció un bello pregón haciendo un poético canto a la Alcarria.
Tras el acto protocolario comenzó el desfile de carrozas, diez y siete en total. La primera fue ocupada por la reina saliente y la última por la nueva reina. La cabalgata prosiguió por la Calle Mayor hasta el Paseo de las Cruces siendo seguida por miles de personas».
La prensa destaca también el tiempo espléndido que dio realce a la proclamación de reina y el posterior desfile.
Fotos Alfonso Reyes
pie foto programa: Archivo Municipal de Guadalajara
Folleto de Ferias y Fiestas 1968
N17500










