La cercanía con la capital y en una tarde mediados de marzo, el fotógrafo viajero decidió acercarse hasta Brihuega.
Estuvo poco tiempo, apenas un par de horas, ya que la tarde llegaba a su fin y pronto se haría de noche. Solamente le dio tiempo a hacer unas fotos de la iglesia de San Felipe. Un bello ejemplo de estilo protogótico o románico de transición y características basilicales, construida en el primer cuarto del siglo XIII.
En su fachada occidental destaca la belleza de su portada principal entre dos magníficos contrafuertes y coronada por tres rosetones. Al sur se encuentra otra puerta, más sencilla.













