Guadalajara nunca ha tenido un gran tejido industrial, pero si ha habido pequeñas empresas, muchas de ellas familiares, que han perdurado durante muchos años; por desgracia la gran mayoría han desaparecido, pero su volumen comercial era tan importante que generaba una gran número de puestos de trabajo.
Una de esa empresas que marcaron una época en la vida de Guadalajara fue la emblemática fábrica de hielo y gaseosas La Industrial cuyo edificio todos recordamos.
Al principio estuvo ubicada en un local al que se entraba por un patio en la calle Ingeniero Mariño número 36, pero como la empresa empezó a ser rentable, hacia 1927 se trasladó a un solar situado junto a la plaza de Bejanque, haciendo esquina con las calles Arrabal del Agua y Chorrón, fabricando barras de hielo, gaseosas, sifones y bebidas gaseosas, y ahí se mantuvo hasta su desaparición y cierre de la empresa hace ya unos años.
Sus productos eran muy demandados, especialmente el hielo, que, al no haber frigoríficos congeladores, se trasladaba en carritos a motor hasta las casas para mantener frio los productos perecederos. La gaseosa y el sifón también eran muy demandado en bares y restaurantes.
Como dato curiosos, tanto en las botellas de gaseosa como en las del sifón llevaba serigrafiado el escudo de Guadalajara y también en un pequeño precinto de plástico que llevaban todas las botellas al salir de la fábrica.








